lunes, 25 de octubre de 2010

A distancia de la comedia


Una película con Drew Barrymore, en principio, siempre me hace pensar positivo. No siempre se acierta.

Con tiempo, y después de pasar por una abarrotada feria del Tolón, llegamos al cine. Una sala a medio llenar –y sin cotufas en mano por la amenazante cola que siempre se forma allí-, elegimos puestos en las filas de arriba para esperar el comienzo.

¿Cuáles son tus expectativas de la película? Le pregunta una periodista de Televen, micrófono en mano, a una pareja sentada a pocos puestos del mío. Él contesta. Cualquier cosa. ¿Quieres comentar algo? Me dice la periodista. Con gesto educado, acompañado con un gracias, le hice saber que no estaba interesado.

La sala se llenó. Going the Distance (Amor a Distancia) comenzó. Ciertos desenfoques, un sonido que iba y venía – nada a lo que no estemos acostumbrados ya- y ciertas risas iluminaron por hora y algo de película.

Conocemos del todo al género comedia romántica: tenemos años viéndolo y prácticamente ya sabemos de qué va la cosa cuando vemos los cinco primeros minutos de una película de este estilo. Caso aparte para 500 Days of Summer, que se aleja de la fórmula clásica de este género, al viajar muy por encima de toda la cotidianidad rutinaria de la comedia hollywoodiense.

Debo decir que comienza bien. La primera escena me dice que Justin Long va a hacer un papel igual al de siempre, pero que el guión da pie para que se presenten situaciones interesantes. Esa idea no duró más de cuatro minutos. “Es una comedia romántica”, me dije, pero la palabra comedia le quedó grande, a pesar de que en pantalla estaban dos grandes como Long y Barrymore.

La dirección y el guión dejan mucho que desear, no logran entrelazar las ideas y así se hace imposible generar situaciones. Es la misma fórmula acostumbrada, con chistes repetidos y una sobrecarga de contenido sexual –casi del todo verbal y no visual- que hacen que la historia caiga en lo ridículo. Esto, acompañado de clichés más que vistos: los compañeros bobos y el roomate que no distingue lo que es la privacidad.

El dicho “amor de lejos, amor de pendejos” termina siendo completamente opacado en esta historia, aunque como las situaciones nunca llegan a generarse, no puedo afirmarlo con seguridad.

Un mal uso de la herramienta 2.0, en este caso los SMS, así como las referencias en el guión a películas de la talla de The Shawshank Redemption (Sueños de Fuga) o Top Gun, son completamente fallidos en el guión, y dan fe de la debilidad de quienes están por detrás del proyecto, que a distancia –tal como el mismo título lo demuestra y explica, sin tener que verla- no es la mejor opción de finales del verano.

Es, sin duda alguna, un desperdicio de actores que conocen la comedia de arriba abajo y que pueden manejarla a su propia manera. El problema siempre estuvo en que la comedia nunca apareció. Una pareja dispareja que es forzada a intentar compenetrarse en escena sin recursos. Una distancia que no solo existe entre las ciudades donde viven los protagonistas, sino que se hace notar en la dirección, el guión, la producción y para con los mismos espectadores.

Abierto nuevamente el foro, para quienes la amen o la odien. El debate está servido, escucho opiniones y nos vemos allá abajo en los comentarios.

RFC

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