
Cuando uno sale de viaje a conocer una ciudad nueva, y esta deja mucho que desear – así nos la haya recomendado Valentina Quintero -, uno se siente tal como cuando va al cine y ve esta clase de películas. En El Turista, uno es un turista, pero de los arrepentidos y obstinados.
Hay casos en la vida en los cuales los grandes logros son olvidados por hechos siguientes que marcan el declive. En este caso, no me gustaría que nuestro amigo alemán Florian Henckel Von Donnersmarck, caiga en el abismo y los espectadores olviden que aquella vez en 2006 logró hacer una película que le valió el Oscar a Mejor Extranjera, la espectacular La Vida de los Otros. Hoy, encompinchado de Hollywood y con ansias de crear fama en tierras nuevas, se desventura en un proyecto que no tiene pies ni cabeza, con dos grandes figuras del cine que parecen sacados de una telenovela venezolana.
Angelina Jolie es la propia mujer florero que se pasea en sus lujos de fantasía, con vestidos de gala y choferes marítimos. Johnny Depp es Jack Sparrow sin sombrero. No tengo otra manera de catalogarlo. Ambos intentan crear una conexión inexistente para demostrar una relación de pareja que en ningún momento convence por la excesiva falta de química que ambos dejan de proyectar. Ella con sus expresiones planas de mujer deseada, y él intentando dar algo para que la cinta pueda caer en la comicidad. No se le puede pedir mucho al hijo de Tim Burton, allá en la lejanía quedaron los tiempos de Edward Scissorhands y Sweeney Todd.
El guión no ayuda en ningún momento a que los dos actores puedan al menos demostrar que por algo están donde están. Diálogos propios de un guionista principiante con sólo dos semanas de fecha límite, que no demuestran absolutamente nada a lo largo de los más de noventa minutos de búsqueda de un ladrón sin rostro.
Las acciones no están justificadas, hay lagunas inmensas en toda la película, que terminan siendo rematadas con explicaciones banales, con cirugías plásticas, cambios de voces y cualquier fantasía infantil del momento.
Largas presentaciones de personajes. Cinta de acción donde en 45 minutos no ocurre nada. Conversaciones absurdas en cenas viajeras. Policías obsesionados sin razón. Amores ciegos. Cuentos absurdos. Todo un turista. Todo un turista.
Desde aquí salvamos quizá lo único que da la pantalla: Venecia. La fotografía puede pasar por impecable, pero no le encuentro algo más que no haya caído en este autoentierro. Es la típica película que viaja fuera de Estados Unidos y se encarga simplemente de mostrarnos la locación. Mira, tenían dinero para grabar en Europa, no importa la trama, graba en Italia. Por eso digo, el espectador es turista.
Al final intentan demostrarnos un desenlace inesperado que, cualquiera con la cabeza bien puesta puede deducirlo en el minuto 30. No había que alargar la cosa para llegar a esa conclusión.
The Tourist termina siendo un fracaso, es la película que no demostró ni la cuarta parte de lo que tenía que haber demostrado. Se ganó unas nominaciones inentendibles en los Golden Globes - creo que el jurado ni la había visto en pantalla. Esperemos que Florian no se deje llevar por esta época oscura, y que de ser necesario regrese a su país a seguir haciendo buen cine.
RFC
De acuerdo. El turista parece una mala entrega del Agente 007, pero sin efectos especiales... Estas son las cosas que pasan cuando los estudios creen tener el exito garantizado con artistas y directores de cartel... Asi es como botan su dinero...Una producción de 100 millones que solo recaudó 67...
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